Primero: ¿de dónde sale el agua?
Cuando el aire acondicionado enfría, la humedad del ambiente se condensa en la batería de la unidad interior, igual que se empaña un vaso de agua fría. Esa agua se recoge en una bandeja y se evacúa por un tubo de desagüe hacia el exterior o hacia una bajante.
Por eso es completamente normal que salga agua por el tubo de desagüe o que gotee la unidad exterior en modo calor. Lo que no es normal es que el agua caiga por la propia unidad interior, dentro de la vivienda o del local.
Causa más frecuente: desagüe obstruido
Con el tiempo, el polvo, la suciedad y a veces pequeños restos orgánicos forman un lodo en la bandeja y en el tubo de desagüe. Cuando el agua no encuentra salida, la bandeja se desborda y empieza a gotear por la parte inferior del equipo.
Es la causa más habitual y suele aparecer en equipos que llevan tiempo sin una revisión. Un técnico limpia la bandeja, desatasca el desagüe y comprueba que el agua vuelve a circular con normalidad.
Filtros sucios y batería congelada
Si los filtros están muy sucios, el aire circula mal por la batería, que puede llegar a enfriarse en exceso y formar hielo. Cuando el equipo se para o cambia de ciclo, ese hielo se derrite de golpe y la bandeja no da abasto.
Una falta de gas refrigerante también puede provocar que la batería se congele. En este caso, además de gotear, notarás que el equipo enfría menos de lo habitual. Es un problema que debe revisar un profesional.
Instalación con poca pendiente o equipo mal nivelado
Para que el agua salga por gravedad, el tubo de desagüe necesita una pendiente constante y la unidad interior debe estar bien nivelada. Si el tubo forma una contrapendiente o la unidad está ligeramente inclinada hacia el lado contrario, el agua se acumula y acaba saliendo por donde no debe.
Cuando el goteo aparece desde el primer día de uso, lo más probable es un problema de instalación. Corregir la pendiente o el nivel suele resolverlo.
Qué puedes hacer tú mientras tanto
Apaga el equipo para evitar que el agua siga cayendo, sobre todo si está cerca de enchufes, muebles o suelos de madera. Saca los filtros y límpialos: si estaban muy sucios, puede que parte del problema venga de ahí. Comprueba también, si es accesible, que el tubo de desagüe exterior no esté aplastado o tapado.
No intentes desmontar la carcasa ni manipular la parte eléctrica o el circuito de gas. Si después de limpiar los filtros el equipo sigue goteando, lo adecuado es que lo revise un técnico.
Cómo evitar que vuelva a pasar
La mejor prevención es la revisión periódica: con una limpieza de bandeja y desagüe antes del verano, la gran mayoría de goteos no llegan a producirse. En locales y oficinas con muchas horas de uso, conviene revisar el drenaje varias veces al año.
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